Sunday, July 22, 2007

Carta inédita de Horacio Sevilla a César Vallejo

Esta correspondencia que ha llegado inesperadamente a nuestras manos confirma el vínculo literario que existía entre Horacio J. Sevilla y el notable poeta peruano César Vallejo, además muestra el grado de amistad que mantenían estos dos montruos de la literatura
universal en un momento en el que el escritor ecuatoriano afrontaba la agonía de su hija.


Quito, 5 de febrero de 1921

Querido César:

Me siento agradecido por el comentario inmerecido que usted ha publicado en Letras sobre mi último poemario, sin embargo, libro condenado al desaparecimiento desde su creación insana.
De todos modos el motivo de esta carta es un comentario sobre su envío, o más bien un lamento... (usted bien comprende).

El mundo siempre revela su impiedad después de cualquier pérdida, las sombras de los que fui me atormetan y me aislan cada vez más en un rincón de esta habitación maltrecha que ya la asumo como mi tumba austera. Querido amigo, acabo de leer el borrador de Trilce y comprendo que nadie como usted ha sabido retratar el dolor del desacimiento, la angustia de este no poder decir, de estos golpes inconmensurablemente fuertes, insondablemente terribles...

Estoy intensamente maravillado con la identificación del dolor -temo no volver a salir de el-, y puedo confesarle que estoy sumido en una lectura insólita para mí, fuera de cualquier academicismo, por eso disculpe César si ahora no escribo sobre las virtudes retóricas de su texto, sino sobre la sensación que me deja leer cada página; mientras me detengo en su libro como quien osculta el misterio de una herida que cicatriza con un vértice de vidrio, solo puedo pensar en la muerte próxima de mi hija, en la cercanía del cáncer y su consorte, la cárcel de la memoria, el olvido imposible, esta boca negra que escupe palabras...

César, hay conmosión en mí después de leer una obra que estoy seguro cambiará la historia no de la literatura sino de quien la lea; corróído de esta bruma, sentenciado a esta desmemoria formada de botellas, sitiado en esto que soy: la nada, le ofrezco mi mano oscura, por lo menos, más sólida que mi palabra.

Un abrazo a la distancia,

Su amigo,
Horacio Javier Sevilla

Friday, July 08, 2005

Cosillas ocultas

Para que un autor tan misterioso como Horacio Javier Sevilla se convierta en un míto de la literatura mundial es necesario ahondar en detalles de su vida que, si no fuera por este blog dedicado a su memoria, sería imposible de encontrar en cualquier biografía. Solo diremos que las fuentes pertenecen a un selécto círculo de allegados y familiares de H. J Sevilla que han querido compartir con nosotros un escueto diario encontrado en la Tamayo 1050 y García, donde vivió su primera infancia junto a su tía Anacleta Sevilla y su abuela materna Rosa Jazmín Sevilla, tras la desaparición de su madre, que había decidido huir hacia el sur del continente (seguramente Argentina) por diferencias políticas con el partido concervador encabezado por García Moreno. Se dice que la señora Sevilla mantenía una imprenta clandestina con la que el partido liberal publicaba toda clase de panfletos políticos en contra del gobierno, y mantenía los ideales de su difunto esposo Gonzalo Sevilla, que había perecido en uno de los enfrenamientos entre partidos. Cinco años más tarde, cuando Horacio Javier cumplía los nueve años de edad, Doña Rosa Jazmín regeresa de su exilio no sin antes cambiar su identidad e ingresar a la familia como institutrís del pequeño Horacio. Rosa Jazmín había adoptado el nombre de Dalia Margarita Sosa, por lo que ciertas publicaciones desconocen el veradero nombre de la madre del autor.
Más información en próximas publicaciones.
MIP

Thursday, July 07, 2005

Rulfo y Sevilla

Este es un párrafo de la correspondencia que Rulfo mantuvo con Sevilla, sobre los problemas de la novela hispanoamericana, en 1956; luego de que el mexicano publicó Pedro Páramo en la colección Letras Mexicanas, y antes de su novela jamás publicada La Cordillera.

Rulfo:
"Una de las razones de que no haya literatura en hispanoamérica es porque el escritor no tiene resueltos sus problemas elementales (...) La gran novela de acá no podría hablar de otra cosa que no sean la miseria y la ignorancia (...) LLegar al tratamiento que me he asignado no es una cuestión de palabras. Siempre sobran en realidad."

Sevilla:
"La literatura en hispanoamérica ha transitado de la nada a la no existencia; la importancia de los textos inéditos se fundamenta en la misma razón de que jamás revelemos el nombre de la mujer que realmente amamos, es una causa personal, ante la que la miseria y la ignorancia se convierten en circunstancias a las que combatimos y no eludimos".

Este texto fue posteriormente publicado en Autobiografía Armada, un libro de homenaje a Rulfo.

Noticia urgente

Los problemas legales,que seudo abogados de la Casa de la Cultura, han procurado contra esta página han reiterado en el impedimento de publicar textos inéditos de Horacio Javier Sevilla, a pesar de que sabemos que los derechos de autor del escritor ecuatoriano no pertenecen a ninguna editorial ni casa cultural, estos fantoches continúan amenazando con impedir posteriores publicaciones.

Los creadores de esta página nos acogemos al libre derecho de expresión y de asociación -que lamentablemente ya ha intentado ser coartado- para continuar publicando información sobre el mejor escritor ecuatoriano, a pesar de de la absurda resolución N. 1476. que lo impide.

En la siguiente publicacción presentaremos con enorme agrado una correspondencia que Rulfo mantuvo con Sevilla.

At. Los creadores.

Monday, June 27, 2005

Para quien se interese

Hace algún tiempo ya que ha empezado a circular en ciertos espacios culturales y en internet, un soneto que, tristemente, se atribuye a H. J. Sevilla:

En el silencio vivo de la rosa
Entre la niebla, cima más que honrosa
La tiniebla de una calle de Andaluz
Muestra entera, deslizándose, la cruz

¿Atraviesa el viento palabras que
nombran entre llantos mi fe? No lo sé,
mas no es por tu entereza, Eva de viento.
¿el aire que ocultas? suicidio lento

¡Busco la vida que en ti me da cura!
Asfalto de nácar, caída la miel,
encuentro la noche harto perdida

¡entro en tu mal, tu fruta madura!
La pluma gotea en lluvia tu hiel
Y el nombre del viento inicia la huida.


Es de necesidad imperiosa recalcar que varios herederos de la obra de Sevilla afirman que este no es un soneto del gran escritor, cosa que se encuentra justificada en varios aspectos:
En primer lugar, Sevilla no escribió (o al menos no se conoce nada al respecto) soneto alguno.
Segundo, varios elementos metafóricos de este soneto chocan con el sistema estilístico del autor, que, a pesar de no ser tan preciso debido a la ausencia de la mayoría de sus textos, puede ser reconocido.
Tercero, la construcción formal del soneto no es perfecta, cosa que Horacio Javier Sevilla no permitiría en cualquier escrito suyo.

Pedimos a todos tener recato en lo que a la obra de Sevilla se refiere, ya que existen ahora medios, como el internet y ciertos círculos que erróneamente se autocalifican de literarios, que, ya sea por broma, ya sea por fines de lucro, citan falsamente la obra de este gran escritor ecuatoriano.

Pido también a quien encuentre esta página y conozca algo del escritor, comente en este blog y que nos envíe, si es que tiene, algo de su obra.

Chamo.

Primeros escritos

Se conoce que una de las primeras publicaciones de Horacio Javier se originaron en una vetusta casa del centro de Quito, ubicada en la Nueva York y Galápagos, hoy convertida en edificio que guarda ciertas memorias del escritor y papeles dispersos que son parte de su obra. A pesar de la excelencia de los textos de Sevilla se sabe que el autor fue muy retiscente con su obra, que además debía estar censurada por su carácter ácrata; famosamente sentenció: "no existe la necesidad de la obra vasta (...), tanto la literatura que es lo mismo que la historia universal puede estar contenida en una hilera de metáforas." Añadimos una de las escasa y borrosas fotos que hay del escritor

Thursday, June 23, 2005

La aparición de Horacio Sevilla

En sus escasas apariciones públicas Horacio Sevilla se mostró como un enorme conocedor de la literatura hispanoamericana y francesa, mantuvo correspondencia con el mexicano Juan Rulfo y fue el primer traductor americano de los textos del uruguayo Isidoro Ducasse; desconoció a Borges en un cafetín de Buenos Aires -que todavía existe- de la calle Rivadavia y alentó a Pablo Palacio, antes que Carrión, para que publique sus escritos. Además mucho se habla de la tortuosa y secreta correspondencia que mantenía con Onetti. Los críticos se cuestionan por cierta congruencia en la línea temática entre Los Adioses" de Onetti y "La invención de la noche" de Sevilla

Contemporáneos de Horacio Javier Sevilla

Horacio Javier Sevilla fue (o es, nada se sabe sobre su desaparición) uno de los escritores más importantes de la literatura ecuatoriana, sobre sus orígenes se conoce muy poco, su obra es casi en su totalidad inédita, -elogiada por Pablo Palacio- y permanece en bibliotecas personales; sin embargo, y después de una enorme cantidad de esfuerzos por conseguirla, en este blog presentaremos datos desconocidos sobre la vida y obra de Sevilla, el primer ganador ecuatoriano del "Premio Arthur Rimbaud" de prosa poética. Visita las páginas con los comentarios de Pablo Palacio

Friday, June 03, 2005

Blog de la clase

Esta clase tiene un blog comunitario, que es: visítalo